Diferencias entre sillas de hogar, jardín y oficina

Hay muchas personas que utilizan cualquier silla sin importar la ocasión, pero es importante saber que utilizar sillas de comedor o mesas de plástico en oficinas o jardines es un factor que debe corregirse. Una vez que obtengas el mobiliario adecuado para cada circunstancia, tú mismo te lo agradecerás, porque tu comodidad aumentará significativamente. Si te interesa darle un giro positivo a tu hogar, jardín u oficina, continúa leyendo este artículo.

Hay muchas situaciones en las que se utilizan sillas inadecuadamente, como los trabajadores independientes, empleados de oficinas pequeñas, personas que se acaban de mudar a un nuevo hogar con jardín, entre otras. Lo cierto es que utilizar el mobiliario correcto para cada espacio mejorará su rendimiento, imagen y armonía notablemente.

Estos beneficios no son solo para tu casa o lugar de trabajo, sino también para tu bienestar personal. No es lo mismo trabajar en una silla con espaldar fijo, que con una silla ergonómica. Lo mismo a la hora de recibir tus visitas en tu sala principal o exteriores. Siempre es importante mantener buena postura y cuidar la columna vertebral, que es una parte importante de tu salud y la de tus seres queridos.

Todo este tema parece ser evidente, pero en realidad hay muchas personas que lo ignoran. Sin embargo, si estás leyendo este artículo, es porque quieres marcar una diferencia y empezar a trabajar con el debido mobiliario para optimizar tu rendimiento en la oficina o comodidad en tu hogar. Lo principal es saber que hay sillas fabricadas para distintos espacios y siempre es mejor tener todo en su debido lugar.

Antes de empezar a diferenciar los mobiliarios, debemos entender que todos funcionan de forma parecida, pero sus fines son distintos. Algunos son decorativos y están hechos para crear ambientes agradables, independientemente si son para la casa u oficina. Ahí es cuando se empieza a ver qué tan importante es brindar comodidad, porque los mobiliarios con los que se tiene intención de cumplir actividad por largos períodos de tiempo deben llevar relajación a las personas que lo usan.

Algunas sillas son para actividades breves y lo que buscan mayormente es practicidad y facilidad para el anfitrión, ya sea a la hora de recibir muchos invitados o ubicarse en un espacio con poca frecuencia de uso. El mobiliario de poca constancia no debe ser utilizado en lugares demasiado comunes, porque sus pocos atributos pueden influir negativamente en tu vida cotidiana.

Ahora que hemos aclarado este tema, a continuación haremos algunas distinciones entre los tres principales tipos.

Sillas para el hogar

La prioridad para estas sillas es el diseño. Debe atraernos totalmente y encajar con el resto de la decoración, así que debes guiarte principalmente por tus gustos. Luego, hay que fijarse en las medidas para que funcionen con el espacio que tienes disponible en tu sala y comedor. Además, el número de sillas puede variar dependiendo del tamaño y frecuencia de uso de la mesa.

La altura del asiento en las sillas del hogar tiene un promedio de 45 centímetros para estar en una posición adecuada, porque generalmente son para compartir entre familia o invitados. Esta misma medida se promedia para el ancho, y el respaldo posterior no debe medir más de 110 centímetros, para evitar limitar los movimientos. Cuando se tiene la espalda muy recta, resulta incómodo en ocasiones como comidas o cenas con otras personas.

En las sillas del hogar los apoyabrazos son opcionales, todo depende de tu gusto. Sin embargo, es recomendable tenerlos en la sala para momentos de charla y no en el comedor para que quepan sin problemas debajo de la mesa.

Otro factor clave es ver el material con el que están fabricadas, porque esto establecerá el tono y el ambiente de tu hogar. Los contrastes son buenos en esta ocasión, combinar mesas de madera con sillas de metal, tener sillas de acrílico para crear un espacio moderno y elegir entre los miles de diseños de madera que existen para tu sala. También pueden ser de mimbre, ratán y otras fibras. Es válido tener sillas tapizadas porque así podrás jugar con los colores y ofrecer el efecto que tú quieras.

Por último, un detalle realmente importante que aunque se comparte con las sillas de oficina y jardín, debe verse desde diferentes perspectivas: la comodidad. En la sala el respaldo y el asiento deberían ser acolchados, mientras que en el comedor podría ser solo el asiento. Tener detalles con tela te ayudarán a coordinar el ambiente a tu manera.

Sillas para oficina

A diferencia de las sillas de hogar, la prioridad es la comodidad. Recuerda que este es un espacio cotidiano donde hay mucha actividad y cuidar nuestra salud es fundamental.

El asiento debe ser regulable en altura, para fijar tu posición como más lo desees frente al espacio de trabajo. Recuerda que las posturas bajas afectan nuestra zona lumbar y las muy altas hacen que forcemos las vértebras y músculos de la parte dorsal. Por eso es necesario que podamos ajustarlo a nuestra manera, para tener tanto la espalda, como el área del abdomen en buena condición.

El tamaño, a diferencia de las sillas del hogar debe ser lo más ancho posible para sentarnos cómodamente en la parte central y aún tener espacio alrededor. Si es posible, que el asiento tenga cierta inclinación hacia abajo para no oprimir las rodillas y dejar que fluya normalmente la circulación en las piernas.

Ahora, podría decirse que la parte más importante de la silla de oficina es el respaldo, porque la zona lumbar depende de esto. Se aconseja que al igual que la altura, sea regulable en cuanto a firmeza y movilidad. Si el respaldo es basculante, no se recomienda para jornadas de más de cinco horas, si te excedes de ese tiempo, es mejor una silla sincronizada donde cada vez que se deslice el asiento, se acomoda el respaldo.

Hemos dicho que con las sillas de hogar los apoyabrazos son opcionales dependiendo del espacio, pero en el caso de las oficinas sí son sumamente necesarios. Los brazos deben formar un ángulo de 90 grados mientras escribimos para tener apoyo en los codos y antebrazos.

Por último, la base también debe tomarse en cuenta para los cambios de postura o movernos alrededor de la oficina. Estas sillas deben tener cinco puntos de apoyo con ruedas para adaptarse a cualquier tipo de suelo.

La principal diferencia entre las sillas de hogar y oficina es su finalidad y principal aspecto. En tu casa necesitas una buena imagen y en tu trabajo necesitas bienestar. Ahora pasemos a un tipo totalmente distinto de mobiliario que es muy importante para los hogares con espacios exteriores.

Sillas para el jardín

Aquí estamos hablando de otro tipo de sillas que puede diferir mucho de las de hogar u oficina. En este caso, la prioridad es fijarte en el tipo de espacio y climatología de dónde vives. Lo importante es asegurarse que duren el mayor tiempo posible en óptimas condiciones sin tener que renovarlas en cortos períodos.

El material lo es todo cuando se trata de sillas de jardín, pero la gama es sumamente amplia, así que pueden venir todo tipo de diseños, tamaños y colores.

Por ejemplo, las más demandadas son las de fibra sintética porque son resistentes al agua y al calor. Este es un material sumamente distinto a las maderas, tapizados y metales que vemos en casas y lugares de trabajo. Lo bueno, es que al estar a la intemperie, se fabrican de manera que se puedan limpiar fácilmente y dejarlas como nuevas para evitar su deterioro.

El aluminio lacado es otra opción interesante, porque lo que se busca con estas sillas es durabilidad, resistencia a la corrosión y baja susceptibilidad a ataques de insectos. Los rangos de precios varían enormemente y tu presupuesto puede ajustarse de muchas formas a la adquisición de estos mobiliarios.

A pesar de esto, cuando hablamos de materiales específicos como madera, las sillas de hogar son más variables, mientras que las de jardín se limitan solo a ciertos tipos como teca o cedro.

Además del material, también hay otros aspectos que debemos tomar en cuenta para las sillas de jardín, que es el resto de la decoración en el espacio exterior. Mientras que en el mobiliario de hogar los contrastes no suelen causar imágenes negativas, en los jardines siempre hay que evitar desentonar. Busca que todo encaje a la perfección y selecciona los mismos tonos y estilos para crear un ambiente agradable.

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